Indice

Historia

M. Ambiente

Datos Interés

Curiosidades

Enlaces

Webmaster

 

 

Historia de Abarán

Establecida en el comienzo del Valle de Ricote y recorrido por las aguas del Río Segura, Abarán está surcada por tierras accidentadas y escarpadas, que la convierten en un territorio propicio para el asentamiento humano, cuyos orígenes se remontan a la Edad de Bronce, más de 2000 años a. C.

Sin tener un asentamiento estable podemos comprobar hoy, esparcidas, ruinas, restos de poblados o indicios de breves fortalezas. Restos íberos hallados en el Cabezo de la Cobertera (en la confluencia de los términos de Abarán y Blanca) y en El Boquerón (aguas arriba de la Rambla del Moro) son posteriores a este periodo. Tras el cual, vino la dominación romana de la que se encuentran vestigios en el Cabezo de la Carrahila, en el Cabezo del Piricu de la Mina y en la Casa de Román, donde anteriormente existió una villa romana. Este periodo se extiende hasta la caída del Imperio Romano.

Los musulmanes crean en el siglo IX, "Fauaran", punto de partida de la actual Abarán y núcleo estratégico de aguerridos muladíes que lucharon estoicamente contra almorávides y almohades. Es sabido que apoyaron al emir Ibn Hud en su lucha contra los almohades y también tras la muerte de éste (1237).

Sin embargo, Abarán no entra oficialmente en la Historia hasta finales del siglo XIII, cuando el pueblo, aceptando el protectorado de Castilla, gobernada entonces por Fernando III "el Santo", y al que sucedería su hijo Alfonso X "el Sabio". Tras la muerte de este último, el infante don Sancho promete donar cuando reine, todo el Valle de Ricote, "...et con Fauaran...", a la Orden de Santiago. El documento que lo atestigua está fechado el 25 de marzo de 1281 y representa el primer documento escrito en el que se menciona a Abarán.

Durante cinco siglos, Abarán perteneció a la Encomienda de Ricote, un periodo caracterizado por las condiciones a las que se ven sometidos los moriscos que habitaban el lugar, hasta su expulsión definitiva a comienzos de siglo XVII.

Los moradores de Abarán hubieron de hacer frente a los devastadores ataques del cercano reino nazarita de Granada, que diezmó cruentamente su población, hasta la consecución de su Carta Puebla, a finales del siglo XV. Repoblando con una veintena de familias de Hellín (Albacete), registra paulatinamente un crecimiento importante durante el siguiente siglo. En este periodo de repoblación cristiana se construye la Iglesia Parroquial de San Pablo (1915), aunque el que llega hasta nuestros días es un edificio ampliado y restaurado en 1790.

En 1588, durante el reinado de Felipe II, Abarán consigue finalmente la condición de villa.

La expulsión de los moriscos a principios del siglo XVII, unido al padecimiento de grandes epidemias, provocará una recesión económica y demográfica en su territorio, que se prolongará hasta la llegada del siglo XVIII, cuando se produjo un nuevo desarrollo, como demuestran las múltiples obras que se realizaron en la villa y las actuaciones para potenciar el regadío.

El viejo Abarán medieval es demolido en esta época para levantar en un lugar un pueblo en concordancia con los criterios urbanísticos modernos. Los vecinos van trasladando sus moradas al barrio de Arriba, convirtiendo en huertas la parte baja por causa de su humedad e insalubridad.

Una nueva ermita se construye en 1769 para los Santos Médicos San Cosme y San Damián, patrones de la villa, que destronan al, hasta entonces, titular San Martín.

En 1784 se construye la nueva Casa Consistorial, destinándose a lo que podríamos denominar edificio de usos múltiples, siendo a su vez: cárcel, pósito, carnicería y mesón.

Entre los años 1788 y 1795 se aborda la fabricación del Puente de Piedra sobre el Río segura. En este periodo se inicia una potenciación de los regadíos con la creación de la Acequia de Charrara o del Menjú y construcción de una bomba, que extraía tres brazos de agua, para regar tierras de Los Mozarletes.

En 1805 se construye la Noria Grande, la de mayor tamaño, en activo, de Europa y una de las mas longevas, sufriendo posteriores e importantes restauraciones como la llevada a cabo en 1915 debido a su mal estado. En 1818 entraría en funcionamiento la Noria Hoya de Don García, que, como la anterior, toma el agua de la Acequia Principal de Blanca. En 1850 le llegaría el turno a la Noria de Candelón, que elevaría el agua de la Acequia de Charrara.

En 1834, se construye una nueva ermita dedicada a los patronos San Cosme y San Damián, en lo alto del cerro que domina la población.

El 27 de agosto de 1891 es inaugurada la Plaza de Toros. Obra dirigida por el arquitecto Justo Millan.

Abarán también sufrirá una crisis en el siglo XIX, provocada por el terremoto de 1802, la nevada de 1805, importantes destrozos por las inundaciones del Segura, las malas cosechas, las epidemias y la Guerra de la Independencia. A mediados de este siglo la villa se independiza de la Orden de Santiago.

Sin embargo, de nuevo, esta tierra renacerá de sus cenizas hacia el siglo XX, gracias a la revalorización de la comarca por: el tendido del ferrocarril Madrid-Cartagena, la creación de la Comunidad de Regantes 'Motor Resurrección' y el desarrollo de la industria de manipulación de frutas frescas para la exportación.

Calles - Lugares - Parajes Relación de Establecimientos Comerciales

Indice Historia M. Ambiente Datos Interés Curiosidades Enlaces

Este sitio se actualizó por última vez el 28 de octubre de 2008